Además de su calidad alimenticia, la Denominación de Origen respalda oficialmente la carta de naturaleza de estas mieles, de un suelo, un clima, un agua y unas plantas que no se conjuntan y equilibran en ningún otro lugar.
Los análisis melitopalinológicos han evidenciado que las mieles Extremiel “Villuercas-Ibores” proceden de retama, tomillo, brezo, carquesas, querihuelas, madroño, zarzamora, quirolas y otras plantas espontáneas y cultivadas en esta tierra.
Todas ellas visitadas en sus diversas épocas de floración por las abejas, dan ha estas mieles esos sabores, aromas y colores que distinguen y enroblecen este sano y dulce producto.